
Vecinos en alerta: denuncian la legalización de usurpación en el mallín del 12km
En el oeste de Bariloche,vecinos denuncian un loteo ilegal en el humedal y alertan sobre el impacto ambiental. A pesar de los reclamos, la usurpación continúa.
El humedal ubicado en el 12km de la Avenida Bustillo, en San Carlos de Bariloche, es escenario de una preocupante disputa que enfrenta a vecinos y ambientalistas contra la ocupación ilegal del terreno. En febrero de 2023, los residentes de la zona detectaron que el lote 551-04, ubicado entre las calles 2 y 7, estaba siendo limpiado para una eventual venta como parte de un loteo, a un valor de 140 mil dólares por lote. Al advertir la gravedad de la situación, comenzaron a organizarse para proteger el mallín y evitar la ocupación.
El terreno, que pertenece a la familia Gessang y se encuentra en sucesión bajo la representación del abogado Eilletz, no está a la venta, según afirma el propio abogado. Sin embargo, los vecinos han investigado y descubierto que varios lotes ya han sido usucapidos desde 2015, a pesar de que el proyecto original de un barrio con canales (boating) fue frenado en 2003 durante la gestión del exintendente Icare. Frente a la falta de transparencia y acción de las autoridades, los residentes comenzaron a movilizarse para detener las obras, pero sin la presencia del propietario, las multas no han podido ejecutarse y los trabajos han continuado.
Paula Nay, una de las vecinas más activas en la defensa del humedal, expresó su frustración: "Nos encontramos con un sistema burocrático que parece favorecer a quienes quieren apropiarse del bien común. Si sigue permitiéndose construir en el mallín, no solo se dañaría de manera irreversible un ecosistema protegido por múltiples acuerdos internacionales y leyes nacionales, sino que los residuos cloacales derivarían de manera irremediable hacia la playa pública de Bahía Serena y el Nahuel Huapi en general. Esto supone un riesgo grave para la salud de los habitantes del Oeste y para los niños y visitantes que disfrutan de esta pequeña playa".
El conflicto no es nuevo. Desde hace años, los vecinos han denunciado irregularidades en la ocupación de terrenos dentro del mallín. La ONG Árbol de Pie asistió al grupo de residentes enviando cartas legales a diversas instituciones, entre ellas Obras Particulares, Bosques y Parques, así como al Municipio. Finalmente, después de seis meses de gestiones, la obra fue paralizada en julio de 2023 por Ottano, de Obras Particulares. Sin embargo, los problemas persisten: un contenedor sigue en el terreno usurpado, y las máquinas continuan limpiando la vegetación del mallín, cerrando el acceso a la información sobre quién está detrás de estas acciones.
Una de las mayores preocupaciones de los vecinos es que el Departamento Provincial de Aguas (DPA) solicitó a la Junta Vecinal que conceda acceso al agua para el terreno usurpado. Esta decisión podría sentar un peligroso precedente, ya que si se legaliza la primera ocupación, los ocho terrenos contiguos de la manzana quedarían liberados para el mismo fin, lo que podría resultar en la destrucción completa del mallín. "No entendemos cómo el DPA legaliza esta situación cuando debería ser un organismo de protección del humedal y de control sobre los efluentes cloacales", agregó Nay. "Tampoco comprendemos cómo el Municipio no toma medidas determinantes para hacer cumplir la Carta Orgánica Municipal y la Ordenanza de Protección de Humedales 2894 CM 17, entre otras normativas".
Grace de Aro, especialista en medio ambiente y vecina del área, enfatizó la importancia de proteger estos espacios. "Los humedales son fundamentales para el equilibrio del ecosistema, filtran el agua, previenen inundaciones y actúan como sumideros de carbono. Es alarmante ver cómo no se están tomando medidas para proteger un área tan vital"
"La pérdida de los humedales no solo afecta la biodiversidad, sino que pone en riesgo los recursos hídricos y la seguridad de las comunidades cercanas. Si permitimos su destrucción, las consecuencias serán irreversibles para el medio ambiente y la salud pública."
La Carta Orgánica Municipal, en su artículo 185, establece claramente que "la Municipalidad protege y regula el uso racional de los humedales (mallines) dentro del ejido, favoreciendo el mantenimiento de los mismos en su estado natural". Pese a esto, las obras avanzan, y los vecinos continúan luchando para defender uno de los pocos espacios naturales que quedan en la zona.
La comunidad espera que las autoridades locales actúen con celeridad para frenar la usurpación y proteger el humedal del km 12, cuyo valor ambiental y social es incalculable. Mientras tanto, seguirán organizándose para evitar que el mallín sea destruido y continúe siendo el pulmón verde que ha sido para el barrio durante décadas.