
Trabajadores de la AFIP: Entre la incertidumbre y la resistencia
La reestructuración del organismo generó alarma entre los empleados, quienes temen por la pérdida de puestos de trabajo y la disminución de la capacidad de fiscalización. Realizan apagón informático.
La reestructuración del organismo generó alarma entre los empleados, quienes temen por la pérdida de puestos de trabajo y la disminución de la capacidad de fiscalización. La delegada Gabriela Morales alerta sobre las consecuencias de estas medidas para la recaudación y el control fiscal.
La reciente reestructuración de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha generado una profunda preocupación entre sus trabajadores. Según declaraciones de Gabriela Morales, delegada de la AFIP y miembro de la CGT Zona Andina, la incertidumbre y la angustia se han apoderado del sector ante la amenaza de despidos y la reducción de recursos.
"Estamos viviendo un momento de mucha incertidumbre y angustia", expresó Morales, quien destacó que la forma en que se llevó a cabo esta transformación fue "agresiva e intempestiva". La delegada señaló que ni siquiera las autoridades superiores del organismo tenían conocimiento previo de estos cambios, lo que generó una gran confusión tanto dentro como fuera de la institución.
Uno de los principales temores de los trabajadores es la pérdida de puestos de trabajo. Si bien aún no se han notificado despidos formales, Morales advirtió sobre la reducción de presupuestos y recursos, lo que afectará directamente la capacidad de fiscalización del organismo. "Cuando nos quitan herramientas, lo que más se resiente es la capacidad de fiscalizar a los grandes grupos económicos", afirmó.
Asimismo, la delegada aclaró que la AFIP seguirá siendo responsable de administrar los sistemas tributarios y que la recaudación de impuestos no cesará con estos cambios. Sin embargo, destacó la importancia de la igualdad fiscal y enfatizó que los cambios en la legislación tributaria deben pasar por el Congreso.
Morales también mencionó la escasez de personal en la AFIP, especialmente en su región, y el impacto negativo de las medidas de austeridad implementadas por el gobierno. "Bariloche, en concreto, en los últimos veinte años, tuvo tres ingresos de personal", señaló, lo que evidencia la falta de renovación y la sobrecarga de trabajo a la que están sometidos los empleados.
La delegada denunció además una campaña de desprestigio hacia los trabajadores de la AFIP, con el objetivo de justificar los recortes y las malas condiciones laborales. "Han iniciado una campaña de desprestigio para que la sociedad crea que en el organismo hay gente que cobra cifras millonarias. Eso es totalmente falso", afirmó Morales.
Medidas de fuerza y apagón informático
La incertidumbre se profundizó aún más con la implementación de un apagón informático en las oficinas de la AFIP. Esta medida de fuerza, llevada a cabo por los trabajadores en señal de protesta, paralizó por horas los servicios esenciales del organismo, generando largas filas y demoras en la atención al público. Los contribuyentes se vieron afectados por la imposibilidad de realizar trámites y consultas, lo que generó un mayor descontento y expuso las fragilidades del sistema.
La reestructuración de la AFIP ha generado un clima de incertidumbre y malestar entre sus trabajadores, quienes temen por el futuro de sus empleos y por la capacidad del organismo para cumplir con sus funciones. La delegada Gabriela Morales ha alertado sobre las consecuencias de estas medidas para la recaudación y el control fiscal, y ha llamado a la sociedad a estar atenta a los cambios que se están produciendo en la administración tributaria.