
Soyem y Municipalidad: el conflicto salarial sigue sin resolverse
La conciliación obligatoria llegó a su fin y las partes aún no encuentran un punto en común. El gremio rechaza la oferta municipal y amenaza con medidas de fuerza.
Las negociaciones paritarias entre el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soyem) y la Municipalidad de Bariloche atraviesan un momento crítico. A pesar de los esfuerzos de ambas partes por alcanzar un acuerdo, las diferencias salariales persisten y la conciliación obligatoria, impuesta por la Secretaría de Trabajo, está a punto de vencer.
En la asamblea desarrollada este miércoles se definieron exigirle al ejecutivo un aumento basado en el IPC Patagonia para los meses de noviembre, diciembre y enero, con un incremento del 3.2% por mes además de un bono extraordinario de $100.000.
Según fuentes sindicales, el Ejecutivo municipal presentó una propuesta de aumento salarial del 2,7% para los próximos tres meses, acompañada de un bono. Sin embargo, el Soyem considera esta oferta insuficiente y exige un incremento del 3,6% al 3,4% sin bonificaciones, argumentando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a nivel nacional no refleja la realidad inflacionaria de Bariloche.
Ante el rechazo de la oferta municipal, el gremio convocó a una asamblea extraordinaria para evaluar la situación y definir las próximas acciones. Si las negociaciones no avanzan en los próximos días, no se descarta la posibilidad de que los trabajadores municipales recurran a medidas de fuerza para hacer valer sus reclamos.
Por su parte, el gobierno municipal sostiene que la propuesta presentada es la máxima que pueden ofrecer en el contexto actual. Sin embargo, se muestran abiertos a continuar dialogando y buscando una solución que satisfaga a ambas partes.
La tensión entre el Soyem y la Municipalidad se intensifica en un contexto de alta inflación y creciente preocupación por el poder adquisitivo de los salarios. Los próximos días serán cruciales para determinar si las partes logran alcanzar un acuerdo o si el conflicto se agrava, con las consecuentes consecuencias para los servicios municipales y la comunidad en general.