
Jorge Molina: "Milei es un fundamentalista"
El secretario general de la CTA de los Trabajadores de Río Negro, dijo que se espera una paralización completa de actividades en todo el país
El país se prepara para un paro absoluto en rechazo al modelo económico actual. Jorge Molina, secretario general de la CTA de los Trabajadores de Río Negro, expresó su confianza en que la medida de fuerza será contundente, afectando a diversos sectores clave.
«Con la mejor expectativa, creemos que el paro va a ser absoluto. No habrá transporte aéreo ni terrestre, es decir, paran los colectivos y los trenes a nivel nacional, así como los subterráneos, van a parar. Aquí en la zona andina también van a parar los compañeros choferes de colectivos de la UTA. Es un paro absoluto donde todos los trabajadores y trabajadoras del país estamos diciéndole al gobierno de Miley y a la sociedad en general que tenemos que rechazar este modelo económico. Sabemos que esta medida va a ser acompañada por muchos pequeños y medianos comerciantes, que no solo van a cerrar sus negocios en señal de protesta, sino que también van a acompañar esta acción de protesta. Realmente lo que está sucediendo es una política de destrucción absoluta de los derechos laborales y del mercado interno de la economía argentina. La ley base que ahora se va a ratificar o no en el Senado es realmente un desastre para nuestra patria, pone en peligro incluso la soberanía sobre los recursos y bienes comunes, limita el poder de las provincias para definir el cuidado del medio ambiente. Es bastante nefasto, la ola de despidos que se está dando no solo en el sector estatal, sino también en el ámbito privado."
Ante esta situación, el dirigente expresó que se espera que el paro nacional logre paralizar por completo las actividades en todo el país, como muestra de rechazo a las políticas del gobierno. Al ser consultado sobre la postura de los diputados de la provincia de Río Negro, Molina expresó lo siguiente: 'Yo creo que el gobierno de Río Negro ha sido crítico en algunos puntos, pero en otros se queda a mitad de camino. Con la expectativa que tienen muchos gobernadores de que se acompañen ciertas medidas, podrían obtener un trato diferente por parte del gobierno nacional. Creo que es un error político, ya que aquellos que cumplan o no con lo establecido por ley, hablando sin vueltas, serán perjudicados. Las políticas económicas implementadas son tan duras que están dañando el mercado interno, base de la economía nacional y sostén de las economías provinciales y regionales. Cuando no hay desarrollo en el mercado interno, cuando los trabajadores apenas tienen ingresos dignos, cuando a los jubilados apenas les alcanza para subsistir, y cuando los pequeños y medianos comercios comienzan a cerrar, también se detiene la producción de los pequeños y medianos productores. Es imposible sostener la economía provincial en estas condiciones, sumado a los recortes que la nación está realizando en los fondos destinados a las provincias. Considero que es un cóctel explosivo del cual no hay forma de salir adelante si todos los gobernadores y legisladores de las provincias no comienzan a oponerse con firmeza al gobierno y exigir un cambio en la política económica, tal como lo estamos haciendo desde los sindicatos. No solo defendemos los puestos de trabajo de nuestros compañeros y compañeras, sino que también defendemos la economía del país, la educación pública y la presencia activa del Estado para solucionar necesidades que el sector privado no atenderá. En ese sentido, estamos defendiendo la comunicación."
El dirigente sindical arremete contra el presidente Javier Milei, acusándolo de promover un discurso de odio hacia su propio país y los gobernadores. Hace referencia a un controvertido comentario del presidente, afirmando: "¿Te acordás cuando dijo en un momento yo a los gobernadores los voy a mear? Y lo digo así porque lo dijo, no hay que decir que estoy siendo grosero, lo dijo el presidente."
Molina dijo que el presidente Milei parece estar decidido a no cambiar su política, mostrándose convencido y reiterando constantemente sus argumentos. Lo califica como "fundamentalista" cuyas políticas son consideradas peligrosas, advirtiendo sobre posibles consecuencias internacionales derivadas de su discurso cargado de odio.
Además, subrayó la importancia de la libertad en conjunto con la justicia social, «la verdadera libertad no puede existir en un contexto de injusticia". Finalmente, sugierió que el ataque hacia opositores se debe a la preocupación de que la población eventualmente descubrirá el engaño.