
Cortés: "Debemos tener sentido común"
Entre los desafíos, la burocracia, la desidia y la realidad. El intendente Walter Cortés contó su lucha por la ciudad.
El intendente habló en el programa de tv "Con Voz y Voto" sobre los problemas de las calles, los juicios que enfrenta la municipalidad, la falta de solidaridad de algunos empresarios y la necesidad de trabajar juntos para mejorar Bariloche. También menciona la entrega de terrenos a la gente que los necesita y despidió a un amigo guía de turismo fallecido.
Bariloche enfrenta un desafío sin precedentes. Sus calles, otrora símbolo de progreso y belleza, hoy muestran signos de deterioro que afectan la calidad de vida de sus habitantes. El intendente Walter Cortés compartió su visión y las acciones que está llevando a cabo para transformar esta realidad.
El deterioro de la infraestructura: un problema que nos afecta a todos
Uno de los problemas más acuciantes que enfrenta nuestra ciudad es el estado de sus calles. "Las calles ciertas que están rotas. Están muy rotas. Las máquinas pasan y al rato se vuelven a romper", afirma el intendente. Este deterioro se debe a múltiples factores, como la falta de inversión en mantenimiento, la escasez de recursos y la burocracia que dificulta la ejecución de obras.
Las consecuencias de esta situación son múltiples: aumento de los costos de transporte, mayor riesgo de accidentes, deterioro del paisaje urbano y, en última instancia, una disminución en la calidad de vida de los ciudadanos.
Los desafíos de la gestión municipal
Además del deterioro de la infraestructura, la gestión municipal se enfrenta a otros desafíos importantes, como deudas heredadas de gestiones anteriores, la falta de recursos económicos y la presión de grupos de interés. "La semana pasada nos caen dos juicios. Ambos juicios por un millón y medio de dólares", señala el intendente, ilustrando la compleja situación financiera que atraviesa el municipio.
A pesar de estos obstáculos, la administración municipal está trabajando arduamente para encontrar soluciones. Se han implementado diversos proyectos para mejorar la infraestructura vial, como la reparación de calles, la construcción de nuevas vías y la adquisición de maquinaria especializada. Sin embargo, estos esfuerzos se ven limitados por la falta de recursos y la burocracia.
La necesidad de un cambio cultural
Para lograr un cambio real y duradero, es necesario transformar la cultura de trabajo y la forma en que se gestionan los recursos públicos. "Tenemos una gran pelea con una cultura, con la cultura de trabajar, con la cultura de acumular", afirma el intendente.
La corrupción, la falta de transparencia y la desidia son algunos de los problemas que deben ser erradicados para construir una ciudad más justa y equitativa. "Dice, ¿dónde está la plata de las habilitaciones? Estas cosas, ¿no?", cuestiona el intendente, denunciando prácticas corruptas que perjudican a toda la comunidad.
La participación ciudadana: la clave para el futuro
La participación ciudadana es fundamental para construir una ciudad mejor. Los vecinos deben involucrarse en la toma de decisiones y exigir a sus representantes una gestión transparente y eficiente. "La gente necesita que la municipalidad esté a la altura de las circunstancias", afirma el intendente.
Un futuro prometedor
A pesar de los desafíos, el intendente se muestra optimista respecto al futuro de Bariloche. "Queremos cambiar esto de alguna forma", afirma. La administración municipal está trabajando en diversos proyectos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, como la construcción de viviendas sociales, la promoción del turismo sostenible y la creación de espacios públicos de calidad.
Sin embargo, para lograr estos objetivos es necesario el compromiso de todos los actores sociales: gobierno, empresas, organizaciones civiles y ciudadanos. Solo trabajando juntos podremos construir una ciudad más justa, equitativa y sostenible.
Bariloche se encuentra en un momento crucial de su historia. Los desafíos son grandes, pero también lo son las oportunidades. Con una gestión eficiente, una mayor participación ciudadana y el compromiso de todos los actores sociales, podemos construir una ciudad que sea un orgullo para todos sus habitantes.