
“No fue una venganza, sino un acto reivindicatorio”
Este domingo, la "Piedra de la Dignidad" será repintada para conmemorar el enfrentamiento de Alfredo Chávez con el genocida Alfredo Astiz en 1995.
En una reciente entrevista con Lucas Zeni, Alfredo Chávez, ex guardaparque y activista de derechos humanos, recordó el 1 de septiembre de 1995 como un día decisivo en su vida. Chávez, quien había estado detenido y desaparecido en 1978, relató cómo, tras identificar al ex represor de la ESMA en las calles de Bariloche, decidió enfrentar a este criminal de lesa humanidad como un acto de reivindicación, no de venganza personal.
“No fue una venganza personal ni mucho menos, fue un acto reivindicatorio de esa historia”, explicó Chávez. Describió cómo, después de reconocer al represor, se acercó a él y, tras una breve confrontación, le propinó golpes mientras los automovilistas observaban. Este acto, según Chávez, fue motivado por el deseo de desafiar la impunidad que sentía en la época.
A 29 años de ese incidente, Chávez expresó su preocupación por los recientes retrocesos en la justicia por crímenes de lesa humanidad, citando el apoyo de algunos sectores políticos a los represores. “La verdad que es una angustia bastante grande, una desazón muy grande haber retrocedido tanto”, comentó Chávez. A pesar de la angustia que esto le provoca, se mostró confiado en que el pueblo argentino seguirá defendiendo la memoria y la justicia.
El domingo próximo a las 12 horas, se realizará la habitual repintada de la "Piedra de la Dignidad", que se encuentra en el km 1 de Av.Bustillo. Esta piedra conmemora el acto emblemático en el que un vecino de Bariloche se enfrentó al genocida Alfredo Astiz.